Bolan, Federico Ignacio
Periodismo 3B
EL ARTE BAJO CONTROL. ARTE NAZI
CRÓNICA
El
ideólogo de lo que sería la exposición “arte degenerado”, Adolf Hitler, nació
en un pueblo al Sur de Alemania, en 1889. Entre sus aficiones se encontraba la
pintura, motivo por el cual viaja a Viena para postular a la Academia de Bellas Artes
de esa ciudad. Rechazado, años después se afilia al Partido Obrero Alemán,
convirtiéndose en su líder máximo dos años después. El Partido Obrero Alemán
sería el precursor del Partido nazi.
El
partido nazi asume el poder de Alemania en 1933, instalando a Adolf Hitler como
Canciller y posteriormente como Führer al año siguiente. Una de las primeras
medidas que adopta el partido es el especial cuidado a sus relaciones públicas,
enfatizando sus propuestas y puntualizando a sus enemigos (externos e internos)
por medio de estrategias de propaganda en diarios, revistas, documentales y
exposiciones, manteniendo esta política hasta la finalización de la segunda
guerra mundial y la caída del Tercer Reich.
Los
asuntos referentes al arte y la estética fueron tema de controversia y de
transformación durante la
Alemania de entonces; el avance de las vanguardias artísticas
no era menor, tanto en el campo visual como filosófico. Asimismo, el Partido Nazi
decidió asumir una postura al respecto y cuidar, deliberadamente, lo que
consideraba una arte ético, alemán, de tradición frente a un arte nuevo,
moderno e influenciado por agentes considerados enemigos (rusos, judíos, etc.)
En marzo
de 1937, en la Casa
del Arte (Munich) el Partido Nazi inaugura dos exposiciones artísticas, ambas
ubicadas en la misma calle, con fines muy distintos: la primera, llamada “La
gran exposición de Arte Alemán” reunía pinturas, esculturas, dibujos y maquetas
de artistas alemanes que, al modo de la vieja escuela, producían sus obras al
modo de los viejos maestros, reproduciendo una forma de producción artística
propia del renacimiento y muy valorada a mediados del s.XIX. Sin embargo, las
ideas estéticas en torno a dichas obras estaban obsoletas en relación al arte
moderno, siendo despreciadas por muchos intelectuales de la época. La idea
detrás de esta exposición era presentar al pueblo alemán los ideales estéticos
del Tercer Reich, así como evidenciar lo que consideraban un arte bueno, bello
y verdadero, al modo de la vieja triada griega.
En
contraste, la segunda exposición llamada “Arte Degenerado” pretendía exhibir
aquellas obras que el régimen consideraba inapropiadas, decadentes y
absolutamente subversivas para el trabajo del partido y la reconstitución
nacional. La mayoría de estas obras calificaban como abstractas, aunque se
incluyeron artistas fauvistas, expresionistas, surrealistas y cubistas, la
mayoría alemanes o viviendo en tierra alemana. Muchos de ellos eran judíos,
hijos de judíos o descendientes de polacos o rusos, agentes calificados como
indeseables en la Alemania
del Tercer Reich.
La
curatoría de la exposición fue calificada como “caótica” y sin mayor criterio
estético que la proveniencia de los autores y el total alejamiento de sus obras
de la mimesis que esperaba, para su propia producción, el régimen nazi.
La
posición de los cuadros y esculturas no tenia un orden establecido; las obras
tenían etiquetas que brevemente explicaban, ridiculizándolas, porqué eran
consideradas como degeneradas o abyectas. Muchas de esas etiquetas aducían a
faltas cognitivas o visuales de los autores, tal como estrabismo, daltonismo,
retraso mental, esquizofrenia o depresión. La idea general de la exposición era
congregar y exponer, en un solo lugar, lo bajo a lo que había llegado el arte
alemán, a ojos del Partido Nazi, predisponiendo a la población a rechazar dicho
arte o juzgarlo bajo esos criterios.
Finalizada la exposición, se
resolvió no disolverla sino que fue trasladada por gran parte del territorio
alemán, permitiendo que otros espectadores pudieran apreciarla. Esto le dio
publicidad al evento, mucho más de lo previsto; inclusive, se realizó un
catálogo con las obras expuestas, al que actualmente podemos acceder y así
conocer, a grandes rasgos, qué se intentó ridiculizar allí.
Ocho años después de la
inauguración de las exposiciones, caía el régimen nazi.
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