miércoles, 24 de agosto de 2016

martes, 21 de junio de 2016

arte 3

Bolan, Federico Ignacio
Periodismo 3B

EL ARTE BAJO CONTROL. ARTE NAZI
TESTIMONIO


La licenciada de la Universidad de Chile, Dámaris Pérez Betanzo, fue una de las privilegiadas en poder obtener acceso al material gráfico, que tanto se ocultó después de la caída del régimen nazi, que consistió en el catálogo e imágenes de la exposición “Arte degenerado”.

Al tener acceso a dichos documentos, se puede comprender lo que los espectadores pudieron apreciar en dicha exposición: “La exposición era caótica y desorganizada, a pesar de tener un fuerte componente visual, y que era evidente en cuanto se abre el catálogo, y es el intento de denostar a los artistas de la exposición mediante textos ofensivos, cuadros mal colgados y grafittis que se expandían por toda la casa donde estaban montadas las obras”.
Asimismo, es remarcable saber cómo se organizó la exposición. La licenciada subrayó que: “La exposición estuvo organizada por el Partido nazi, y tuvo como contraparte otra exposición paralela, con fines absolutamente contrarios. En la Casa del Arte, en Munich, se organizó la de arte degenerado y en otro lugar, en la misma calle, se exponían obras bajo el título: la Gran exposición de arte alemán. Es clara cual es la “curatoría” detrás de esto, tengo en una mano la exposición que muestra lo más alto de la cultura alemana y en la otra lo más bajo. O eso al menos pretendió el Partido Nazi; la historia no le dio la razón”.
Muchos de los artistas que allí expusieron sus obras, luego fueron artistas de renombre, “lamentablemente, muchos de ellos sino casi todos murieron durante o inmediatamente después de la II Guerra. Varios de ellos terminaron en manicomnios, otros se suicidaron, otros murieron escapando de la guerra”.


Para finalizar, la investigadora propone la siguiente idea: “los nazi erraron dando palos de ciego sobre el tema, no adelantándose al impacto que tendrían las vanguardias artísticas de ese entonces, sobre todo las alemanas. No previeron que la exposición consolidó, de algún modo, las bases del arte moderno alemán y sobretodo reconoció en sus autores o sus obras el poder subversivo de éstas”. 

arte 2

Bolan, Federico Ignacio
Periodismo 3B

EL ARTE BAJO CONTROL. ARTE NAZI
CRÓNICA

El ideólogo de lo que sería la exposición “arte degenerado”, Adolf Hitler, nació en un pueblo al Sur de Alemania, en 1889. Entre sus aficiones se encontraba la pintura, motivo por el cual viaja a Viena para postular a la Academia de Bellas Artes de esa ciudad. Rechazado, años después se afilia al Partido Obrero Alemán, convirtiéndose en su líder máximo dos años después. El Partido Obrero Alemán sería el precursor del Partido nazi.
El partido nazi asume el poder de Alemania en 1933, instalando a Adolf Hitler como Canciller y posteriormente como Führer al año siguiente. Una de las primeras medidas que adopta el partido es el especial cuidado a sus relaciones públicas, enfatizando sus propuestas y puntualizando a sus enemigos (externos e internos) por medio de estrategias de propaganda en diarios, revistas, documentales y exposiciones, manteniendo esta política hasta la finalización de la segunda guerra mundial y la caída del Tercer Reich.

Los asuntos referentes al arte y la estética fueron tema de controversia y de transformación durante la Alemania de entonces; el avance de las vanguardias artísticas no era menor, tanto en el campo visual como filosófico. Asimismo, el Partido Nazi decidió asumir una postura al respecto y cuidar, deliberadamente, lo que consideraba una arte ético, alemán, de tradición frente a un arte nuevo, moderno e influenciado por agentes considerados enemigos (rusos, judíos, etc.)
En marzo de 1937, en la Casa del Arte (Munich) el Partido Nazi inaugura dos exposiciones artísticas, ambas ubicadas en la misma calle, con fines muy distintos: la primera, llamada “La gran exposición de Arte Alemán” reunía pinturas, esculturas, dibujos y maquetas de artistas alemanes que, al modo de la vieja escuela, producían sus obras al modo de los viejos maestros, reproduciendo una forma de producción artística propia del renacimiento y muy valorada a mediados del s.XIX. Sin embargo, las ideas estéticas en torno a dichas obras estaban obsoletas en relación al arte moderno, siendo despreciadas por muchos intelectuales de la época. La idea detrás de esta exposición era presentar al pueblo alemán los ideales estéticos del Tercer Reich, así como evidenciar lo que consideraban un arte bueno, bello y verdadero, al modo de la vieja triada griega.
En contraste, la segunda exposición llamada “Arte Degenerado” pretendía exhibir aquellas obras que el régimen consideraba inapropiadas, decadentes y absolutamente subversivas para el trabajo del partido y la reconstitución nacional. La mayoría de estas obras calificaban como abstractas, aunque se incluyeron artistas fauvistas, expresionistas, surrealistas y cubistas, la mayoría alemanes o viviendo en tierra alemana. Muchos de ellos eran judíos, hijos de judíos o descendientes de polacos o rusos, agentes calificados como indeseables en la Alemania del Tercer Reich.
La curatoría de la exposición fue calificada como “caótica” y sin mayor criterio estético que la proveniencia de los autores y el total alejamiento de sus obras de la mimesis que esperaba, para su propia producción, el régimen nazi.
La posición de los cuadros y esculturas no tenia un orden establecido; las obras tenían etiquetas que brevemente explicaban, ridiculizándolas, porqué eran consideradas como degeneradas o abyectas. Muchas de esas etiquetas aducían a faltas cognitivas o visuales de los autores, tal como estrabismo, daltonismo, retraso mental, esquizofrenia o depresión. La idea general de la exposición era congregar y exponer, en un solo lugar, lo bajo a lo que había llegado el arte alemán, a ojos del Partido Nazi, predisponiendo a la población a rechazar dicho arte o juzgarlo bajo esos criterios.
Finalizada la exposición, se resolvió no disolverla sino que fue trasladada por gran parte del territorio alemán, permitiendo que otros espectadores pudieran apreciarla. Esto le dio publicidad al evento, mucho más de lo previsto; inclusive, se realizó un catálogo con las obras expuestas, al que actualmente podemos acceder y así conocer, a grandes rasgos, qué se intentó ridiculizar allí.
Ocho años después de la inauguración de las exposiciones, caía el régimen nazi.

EL ARTE BAJO CONTROL. ARTE NAZI 1

Bolan, Federico Ignacio
Periodismo 3B

EL ARTE BAJO CONTROL. ARTE NAZI
PRESENTACION

Los regímenes totalitarios suelen tener diversas formas de censura, algunas más elaboradas que otras, o más creativas que otras. Este trabajo pretende exponer que el que controla el arte posee el control del capital cultural y social (y en cierta manera, mucho más que eso).

Se tomara como ejemplo uno de los tantos recursos que utilizó el régimen del Tercer Reich como forma de censura en los medios o como forma de propaganda del propio régimen: la exposición llamada “arte degenerado”.

En 1937, Hitler decidió inaugurar dos exposiciones muy cercanas entre sí: la primera se llamaba “La gran exposición de Arte Alemán”, cuyo objetivo fue exhibir obras consideradas apropiadas según los estándares del Partido Nazi.
Por supuesto esta exposición no fue la única idea para propagar los ideales nazi: Goebbles, posterior ministro de propaganda nazi, estuvo involucrado en la planificación de la escenografía de los juegos olímpicos de 1936 (olimpiadas donde el régimen nazi sufrió una fuerte humillación ya que muchos atletas “negros” lograron llevarse muchas medallas doradas, un gran balde de agua fría a las ideas de la “raza aria”). A su vez Goebbles tuvo una gran afinidad para coactar todos los medios de comunicación de ese entonces, como la radio, en la cual podía crear programas radiales a su antojo, además de darse el gusto de poder crear su propia interpretación del hundimiento del “Titanic” (película de 1943, dirigida por Herbert Selpin).Sin embargo, este largometraje no pudo ser emitido en Alemania por miedo a que se la asociara y se compararan las derrotas Alemanas en la II Guerra Mundial con el hundimiento del trasatlántico.

Hitler fue rechazado dos años consecutivos de la Academia de Bellas Artes de Viena, y es él mismo quien relata cómo aspiraba a ser un artista en sus años de juventud en su libro capital, Mein Kampf. Fue Hitler en persona, un frustrado aficionado a la pintura quien ayudó a idear los principales procedimientos que la propaganda nazi utilizaría durante el régimen, y en particular la censura cierta y expuesta de los medios gráficos y las bellas artes.

El poder logró determinar qué era arte, y no el arte demandar sus propias prácticas y quehaceres. La exposición pretendió, por medio de su “curatoría”, modelar ideológicamente a las masas para provocar cierta reacción adversa ante los enemigos nazi. El procedimiento que efectuaron los nazi, en este caso, fue la censura: la censura de ciertos aspectos culturales en la Alemania nazi fueron una forma en si misma de propaganda.

La segunda exposición mostraba la otra cara de la primera, obras que los nazi calificaron como “degeneradas”. Dentro de esta categoría se incluían obras realizadas por artistas judíos, rusos, homosexuales, etc., así como se aducían discapacidades falsas (problemas visuales o de percepción, etc.), para argumentar falazmente la decadencia del moderno arte alemán. El objetivo primordial de la exposición era defenestrar dichas obras, ridiculizándolas e intentando que el público experimentase una reacción negativa al verlas.
Sin embargo, y para sorpresa de los realizadores, la “Exhibición de Arte Degenerado” logró atraer más de un millón de visitantes, tres veces más que la oficial “Gran Exhibición de Arte Alemán”. La exhibición “degenerada” fue trasladada por toda Alemania y obtuvo la visita de otro millón de personas que la pudieron “disfrutar”.
Varios de los artistas que participaron en la exposición son considerados “fundadores del arte moderno”; según palabras de Adolf Hitler, el arte degenerado: “invita a revolcarse en la inmundicia por causa de la inmundicia, para pintar el ser humano sólo en un estado de putrefacción, para dibujar cretinos como símbolos de la maternidad o presentar idiotas deformes como representantes de fuerza viril".
Los Nazis quemaron una parte de las obras que fueron mostradas en la exhibición, bajo el argumento de no representar la idea aria y nacionalista de la Alemania imperial.


Claro esta, ni la exposición ni sus argumentos sirvieron de mucho para poder soportar al régimen en su totalidad, que años mas tarde caería inevitablemente.

Cuando la ideología nos divide

Bolan Federico Ignacio
Periodismo 3B
TP: “La lengua de las Mariposas”

Cuando la ideología nos divide

La película “La lengua de las mariposas” fue estrenada en el año 1999, en España. Su director es José Luís Cuerda y esta basada en un escrito de Manuel Rivas. El film relata la vida de un niño llamado Moncho, quien se presenta a su primer día de clase y conoce a su profesor, “Don Gregorio”, un hombre muy bueno y sabio. El docente le enseña al alumno diversas ciencias, entre ellas las ciencias naturales, el maestro le enseña a su alumno que las mariposas tienen lengua, como indica el titulo de la película. Este dato maravilla a Moncho quien intenta aprender cada día mas todo lo que le muestra y enseña el profesor. Sin embargo, la historia de la película se encuentra dentro de un marco político turbulento para el país europeo, en las calles y en los lugares públicos  hay un constante ambiente hostil a todo simpatizante de ideas de izquierda, o ateo, como por ejemplo el padre de Moncho o el mismísimo Don Gregorio. Llegando al final de la película se produce un desenlace un tanto amargo, ya que acontece una revuelta militar y todo aquel que fuera identificado como adversario de los “militares nacionalistas” seria ejecutado. El padre del protagonista logra mimetizarse entre el pueblo, sin embargo el buen profesor termina siendo encarcelado. Los allí presentes comienzan a insultar a todos los presos políticos, de hecho Moncho comienza a gritarle a su profesor, también lo insulta, sin embargo, las ultimas palabras que le dedica a su querido maestro son algunas de las tantas que el profesor le enseño mientras aprendían juntos sobre la naturaleza.

El film intenta retratar una historia de vidas normales, la cotidianeidad, sin embargo la hermosa relación que poseía el alumno con su maestro no puede continuar por un conflicto que ellos nada tienen que ver. La ideología política se vuelve mas poderosa que la enseñanza tan valiosa que Don Gregorio le estaba mostrando a Moncho. No nos olvidemos que el final de la película no es el inicio de la Guerra Civil, sino una pequeña (pero poderosa) sublevación militar que desencadenaría semanas mas tarde en la verdadera Guerra Civil Española, que finalizaría con el alzamiento de Franco en el poder.

El miedo supera en ciertas circunstancias al amor y las enseñanzas, los padres de Moncho victimas del terror y la vergüenza a ser tildados de “traidores, ateos, anarquistas” deciden mentir y acusar a quien en algún momento de la historia habían obsequiado un traje. Esto mismo puede relacionarse con la Biblia, Judas y Pedro, quienes traicionaron y negaron a Jesucristo.


“La lengua de las mariposas” desde su perspectiva intenta reflejar una historia donde la lealtad, el compromiso con el otro, la bondad, la enseñanza y el espíritu de conocer sólo es vencido en pocas circunstancias cuando se entromete el miedo y la ideología política fanática (cuando es vacía y sin fundamento). Don Gregorio les dedica a sus alumnos la siguiente frase: “Si conseguimos que una generación, una sola generación, crezca libre en España, ya nadie les podrá arrancar nunca la libertad. Nadie les podrá robar ese tesoro.”

Los Argentinos tomamos “mal”

Los Argentinos tomamos “mal”

Por Federico Ignacio Bolan
Periodismo 3B

Los argentinos nos jactamos de la gran cultura alcohólica que poseemos, nuestro famoso “sabor del encuentro” de Quilmes, o la “buena onda” de Brahma, la sutileza de la Stella, el sabor del Fernet fusionado con Coca Cola, entre muchos otros tragos y bebidas.
Sin embargo la realidad nos demuestra que un argentino promedio toma alcohol como si fuera agua. Los famosos “borrachos” que aparecen recorriendo la ciudad con su aliento a vino barato del “tetra”, o los clásicos cánticos luego de una borrachera con una cerveza “berreta” como la Palermo.
En otras partes del mundo, como en Europa, los Españoles desayunan en algunos pueblitos alejados de Madrid cerveza negra caliente a las nueve de la mañana junto a su café bien negro, inclusive en verano. En Cuba se toma el famoso coctel “Mojito”, con un buen ron añejado y su clásico sabor a menta, dándole una perfecta combinación de sabores.
Muy lejos de eso, los argentinos pedimos siempre los mismos tragos, una y otra vez, y los tomamos sin saborearlos. No obstante, si hablamos de los Vinos mendocinos, la situación es otra, el nivel es mas elevado, pero el valor también lo es, no son tan accesibles como los ya mencionados “tetras”.
Las cervezas son un claro ejemplo de cómo tomamos, mientras que aquí en la argentina cualquier cerveza es rubia (la dorada), en los distintos países europeos se diferencian entre la “Ale” (fermentación alta) y las “Lager” (fermentación baja). Las Kolsch y Bock alemanas. Las pilsen. La Guinness de Irlanda. En Estados Unidos se producen con maíz (como la Budweiser), y no con malta de cebada (cebada que germino, luego será tostada).
Inclusive al servirlas en otros países es distinto, en el nuestro solo se sirven frías, y cuanto mas frías estén mucho mejor, sin embargo en Inglaterra las cervezas suelen tomarse a unos 12º de temperatura, donde el sabor cambia considerablemente.

Afortunadamente en algunos pubs porteños existen las cervezas tiradas artesanales que suelen tener las recetas originales, dándole el sabor y la temperatura real, sin perder la esencia. El argentino debe domesticar su paladar, debe aprender a saborear y no solo simplemente refrescarse cuando hace calor.